Hace mucho que no me
siento a escribir alguna crítica pero como ayer tuve la suerte de asistir al
preestreno de Memorias de un zombie adolescente, he pensado que os merecíais una
sincera opinión.

Y menciono lo del
título porque creo que no se aproxima ni de lejos al contenido de la película
(quizás un poco sí) pero con este título parece querer acercarse a un público
adolescente (y nada más) cuando realmente puede ser disfrutada por personas de
cualquier edad (niños no, por Dios, que los zombies pueden dejarles sin dormir
durante varias noches consecutivas).
Cierto es que me había leído el libro, claro, la novela que lleva el mismo nombre y que ha sido escriba por Isaac Marion. Ha sido publicada en España bajo el nombre de R y Julie (leemás) y su adaptación cinematográfica se ha hecho esperar un poco, a pesar de que batió grandes récords en USA y en el Reino Unido el primer fin de semana de su estreno.
Cierto es que me había leído el libro, claro, la novela que lleva el mismo nombre y que ha sido escriba por Isaac Marion. Ha sido publicada en España bajo el nombre de R y Julie (leemás) y su adaptación cinematográfica se ha hecho esperar un poco, a pesar de que batió grandes récords en USA y en el Reino Unido el primer fin de semana de su estreno.
Lo cierto es que
disfruté del libro. A mí, que me gusta la fantasía y las cosas sobrenaturales,
me encantó leer sobre una historia de amor que tiene lugar entre un zombie y
una chica humana. ¿Original? Mucha gente podría decir que no pero… ¿qué es
original en estos días? Todo ha sido inventado, lo importante es saber darle un
enfoque nuevo. No he encontrado nada de Crepúsculo en esta película-novela,
salvo el hecho de la historia de amor entre un ser humano y un no-humano, pero
muchos aspectos cambian y la imaginación de Marion es asombrosa. Si bien es
cierto que no crea un mundo completamente nuevo, estoy segura de que esa no fue
nunca su intención.

Y es que ahora se
lleva mucho lo del fin del mundo ¿o no? Pero es un tema que está en boca de
todos, el futuro, qué sucederá dentro de 200 años y cuál será el destino de la
raza humana.
Marion expone su
visión del futuro de una forma cómica y cercana que hace sonreír. Y de esta
manera lo hace también el director y guionista de la película, Jonathan Levine,
que es capaz de captar la esencia del libro (a pesar de no ser completamente fiel a su fuente original pero, ¿acaso es esto lo más importante?)

Narrada desde los ojos
de R, la película intenta meter desde el principio en la historia a los espectadores. Sin mucho éxito, todo sea dicho, porque se tarda un poco en meterse de lleno en la piel del protagonista.
La escenografía, por su parte, está realmente
conseguida y la banda sonora cautiva desde el primer momento. Este tipo de
canciones que hacen sonreír y te llevan unos años atrás para descubrir que lo
más importante son las pequeñas cosas de cada día. Y es que así lo demuestran los
actores principales. Ya anticipo que vamos a ver mucho a Nicholas Hoult (quien
también acaba de estrenar en nuestro país Jack El Cazagigantes) en el mundo del
cine y Teresa Palmer me llama la atención por esa belleza tipo Kristen Stewart
que tanto está de moda, aunque con mucha más expresividad, gracias a Dios.
Y no. No es una película de Oscar, por
supuesto. Pero es algo que merece la pena disfrutar. Pasar el rato. Y
dejarte llevar un poco más allá de la superficialidad de la cinta que también
tiene un trasfondo, una esperanza de que por muy mal que vaya todo, las cosas
pueden cambiar. Y creo que eso a veces nos hace falta recordarlo.
Lee más sobre la
película en ‘NO ME IMPORTARÍA SER UN ZOMBIE’
Estreno en cines el próximo 19 de abril
Estreno en cines el próximo 19 de abril
Carmen Jiménez V.
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